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Málaga, España

Una casa abierta al mar

Existe una Costa del Sol alejada del bullicio y con un embrujo que embauca; allí es donde se encuentra esta casa tan especial, abierta al mar y concebida para disfrutar en buena compañía.

Mi Casa 09/06/2017
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El espíritu bohemio de los años setenta marcó la pauta en el diseño y la construcción de esta vivienda malagueña ubicada en la costa. Y es que el reconfortante rumor de las olas y la relajante visión del mar ofrecen paz y sosiego a los propietarios de esta idílica casa abierta al horizonte. Acostumbrados a las prisas y obligaciones de una gran ciudad, la definición de este lugar va mucho más allá de una mera residencia de vacaciones; significa tener tiempo para cocinar, pasear, acercarse al chiringuito, para largas sobremesas en el jardín, rodearse de grandes amigos… Valiosas sensaciones que atesorar propiciadas por una decoración coqueta y muy personal. Un sentir que se propaga por toda la casa; desde su distribución, con el salón y los dormitorios abiertos al mar, hasta la utilización del amplio porche como una prolongación del interior. Este espacio, tan fresco en verano, goza de marcadas influencias andaluzas reflejadas en sus generosos arcos blancos y en la tradicional buganvilla trepando por la fachada. Con amplias cristaleras, que favorecen su disfrute incluso en invierno, se ha convertido en el lugar favorito de reunión para los dueños; una mesa enorme de comedor y numerosas sillas bastan para disfrutar de su particular paraíso en la mejor compañía.

Es esta misma actitud, relajada y positiva, la pauta decorativa predominante en el interiorismo y se nota. Piezas rescatadas o compuestas por elementos tomados de la naturaleza conviven con sencillos muebles recién adquiridos, elegidas obras de diseño y recuerdos de algunos viajes. Quizás la clave para conjugar tendencias decorativas tan dispares en un mismo espacio y que resulte equilibrado sea la presencia de una base cromática blanca en la estructura, los revestimientos, la carpintería, los textiles básicos y los muebles. Los toques de color se imponen en los complementos.

Así se consiguen dormitorios realmente pensados para descansar, sin adornos superfluos ni color en exceso. Todo esto, sumado al acertado uso de la luz natural, amplía la sensación de descanso y multiplica la tranquilidad. De esta sensación armónica se parte y a ella se regresa; es el claro mensaje que se desprende de cada uno de los ambientes que conforman esta vivienda a la que sus dueños llegan con alegría y de la que nunca quieren partir.       



Tags: Casa, Málaga y Mar.

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